América: los cambios del panorama televisivo
La industria de la televisión en las Américas está experimentando una profunda transformación, moldeada por el auge de las alternativas digitales, los cambios en los comportamientos de los consumidores y la evolución de las estrategias empresariales. En Estados Unidos, el crecimiento de los distribuidores virtuales de programación de vídeo multicanal (vMVPD, por sus siglas en inglés) sigue remodelando el mercado de la televisión lineal en directo, mientras que los proveedores tradicionales de televisión de pago se adaptan mediante nuevas estrategias de empaquetamiento y streaming. Mientras tanto, América Latina se encuentra en un momento crucial, con la disminución de las suscripciones a la televisión tradicional contrarrestada por una creciente adopción del streaming y la IPTV.
Prensario repasa los datos recientes que dan fe sobre las enormes transformaciones que está experimentando el segmento en el continente, y cuáles son las oportunidades que pueden aprovechar los jugadores nuevos para monetizar su negocio.
El mercado estadounidense: los vMVPD ganan terreno, la televisión de pago tradicional se adapta
El mercado televisivo estadounidense ha experimentado un cambio notable en los últimos años, con la aparición de los vMVPD como actores clave. En el segundo trimestre de 2024, servicios como YouTube TV y Hulu + Live alcanzaron colectivamente 17,1 millones de abonados, lo que representa el 13% de los hogares estadounidenses. A pesar de un ligero descenso desde su pico de 17,8 millones en 2023, los vMVPD siguen siendo una fuerza significativa en la televisión lineal en directo.
YouTube TV lidera el segmento con 7,9 millones de suscriptores, reforzado por su adquisición en 2023 del NFL Sunday Ticket, que atrajo a una oleada de espectadores de deportes. Le siguen Hulu + Live y Sling TV, con 4,4 y 2 millones de abonados, respectivamente. El creciente protagonismo de estas plataformas queda patente en su clasificación entre los proveedores de televisión en directo: YouTube TV ocupa ahora la cuarta posición general, por detrás de Charter, Comcast y DirecTV, lo que subraya la creciente aceptación de la televisión en directo por Internet como alternativa al cable y al satélite tradicionales.
Los proveedores tradicionales de televisión de pago, aunque siguen prestando servicio a millones de hogares, se encuentran en un periodo de ajuste estratégico. Charter sigue siendo el mayor operador convencional, con 13,3 millones de abonados, ligeramente por delante de Comcast, con 13,2 millones. A pesar de las continuas pérdidas de abonados, estas empresas han tratado de integrar los servicios de streaming en sus ofertas para mantener el valor. Charter, por ejemplo, incluye ahora Disney+ Basic para los clientes de Spectrum TV, lo que demuestra un avance hacia modelos híbridos que mezclan contenidos tradicionales y digitales.
Sin embargo, el mercado en general se enfrenta a retos constantes. Los proveedores tradicionales de televisión de pago perdieron 1,7 millones de abonados en el segundo trimestre de 2024, lo que supone un descenso del 3% y continúa la trayectoria descendente del sector. La penetración de la televisión de pago cayó al 40,8% de los hogares estadounidenses, frente al 46,8% del segundo trimestre de 2023. Incluso los vMVPD, que anteriormente habían estado en modo de crecimiento, vieron su primer descenso de abonados en 2024, perdiendo 0,7 millones de usuarios en la primera mitad del año. Los analistas lo atribuyen en parte a la pérdida de espectadores que se suscribieron a YouTube TV únicamente por el NFL Sunday Ticket.
De cara al futuro, la televisión lineal en directo -tanto tradicional como virtual- podría caer por debajo del 50% de los hogares estadounidenses a mediados de 2025, como reflejo de las cambiantes preferencias de los consumidores y la presión competitiva de las plataformas de streaming a la carta. Para seguir siendo competitivos, los proveedores tendrán que seguir innovando y diversificando sus ofertas, asegurándose de que se ajustan a los cambiantes hábitos de consumo.
América Latina: un mercado en una encrucijada
El mercado latinoamericano de la televisión también está experimentando una transformación, impulsada por el declive de la televisión de pago tradicional y el auge de los servicios de streaming. Mientras que los gigantes mundiales del streaming han ampliado su presencia en la región, las plataformas locales también han ganado terreno, creando un entorno altamente competitivo.
Los principales operadores de televisión de pago de América Latina están respondiendo a estos cambios centrándose en la televisión conectada (CTV) y la agregación de contenidos. Esta estrategia ha ayudado a revitalizar el sector, obligando a los competidores a adaptarse a los nuevos patrones de consumo. Según Dataxis, el mercado latinoamericano de televisión de pago se contraerá un 3,5% en 2023, el mayor descenso de los últimos cinco años. Brasil, el mayor mercado de la región, perdió más de 2 millones de suscriptores de televisión de pago en los últimos dos años, en gran parte debido a la migración de los servicios de cable y satélite a las opciones de televisión de pago OTT.
A pesar de este retroceso, algunos segmentos siguen resistiendo. La IPTV sumó 1,5 millones de abonados en toda América Latina en 2023, mientras que se prevé que el sector de la televisión de pago OTT crezca en 10 millones de abonados para 2028, lo que demuestra la continua demanda de modelos de visualización alternativos. México ha surgido como una excepción a la tendencia general, consolidando su posición como el mayor mercado de televisión de pago tradicional en América Latina, con un valor estimado de 3.200 millones de dólares en 2023 y una media de 18,16 millones de abonados en el último trimestre del año.
Uno de los acontecimientos recientes más notables en la región es el lanzamiento de la oferta de televisión de pago OTT de VTR en Chile, que integra ocho plataformas de streaming -incluidas MAX, Prime Video, Universal+ y Atresplayer- en sus descodificadores. Este movimiento refleja el creciente papel de los superagregadores, ya que los operadores tradicionales tratan de agrupar los servicios de streaming dentro de sus ecosistemas para retener a los clientes y ofrecer una experiencia de visualización sin fisuras.
El panorama de la televisión de pago en América Latina sigue dominado por seis grandes operadores, que juntos controlan casi el 60% del mercado. América Móvil lidera el segmento, operando en 15 países, mientras que Televisa ha visto descender su cuota de mercado del 17% al 13,7% en los últimos cinco años. Vrio Corp (DirecTV) se ha enfrentado a una caída del 1,5% en suscriptores, aunque se ha adaptado cambiando su enfoque hacia los servicios OTT. Otros operadores clave son Megacable (5,76%), Millicom (5,75%) y Telefónica (4,66%). En el segmento de la televisión de pago OTT, los operadores dominantes son Vrio, América Móvil, Grupo Globo, Telefónica, MVS, Zapping TV y Watch Brasil.
Además, el segmento de la televisión conectada (CTV) ha surgido como un área de crecimiento importante en América Latina, estrechamente vinculada a la evolución de la televisión de pago. La vuelta a una experiencia de visualización «lean-back», combinada con la familiaridad de los contenidos en directo, ha contribuido a su adopción generalizada. Según Comscore, México lidera la región en adopción de CTV, alcanzando el 67% de los espectadores, seguido de Argentina y Chile con un 61%.
El dominio de los televisores inteligentes -preferidos por 94 de cada 100 espectadores- ha consolidado aún más el papel de la CTV, alineándose con el auge de los servicios AVOD. Pluto TV, ViX, Tubi, Canela, The Roku Channel y Crunchyroll han ampliado sus ofertas de AVOD en América Latina, aprovechando la creciente preferencia de la audiencia por contenidos gratuitos con publicidad.
Según la consultora, el 95% de los hogares de CTV en América Latina utilizó al menos un servicio AVOD en el último mes, mientras que el 50% de los espectadores se mostró dispuesto a aceptar anuncios a cambio de menores costes. Este cambio representa una importante oportunidad para los anunciantes y subraya aún más la convergencia de los hábitos de visionado digitales y tradicionales.
Fuente: Prensario Zone